miércoles, 8 de agosto de 2012

La gripe A (H1N1) surgida en 2009,[2] fue una pandemia causada por una variante del Influenzavirus A de origen porcino (subtipo H1N1). Las denominaciones gripe A y gripe A (H1N1), usadas por numerosos medios de comunicación, pueden dar lugar a confusiones, ya que ha habido otras pandemias de gripe A (H1N1) en épocas pasadas. Por esta razón, este virus fue conocido oficialmente por la Organización Mundial de la Salud como Virus H1N1/09 Pandémico, haciendo referencia al año de su aparición. Esta nueva cepa viral es conocida como gripe porcina (nombre dado inicialmente), gripe norteamericana (propuesto por la Organización Mundial de la Salud Animal)[3] y nueva gripe (propuesto por la Unión Europea),[4] nombres que han sido objeto de diversas controversias. El 30 de abril de 2009 la Organización Mundial de la Salud (OMS) decidió denominarla gripe A (H1N1).[5] [6] Esta es una descripción del virus: la letra A designa la familia de los virus de la gripe humana y de la de algunos animales como cerdos y aves, y las letras H y N (Hemaglutininas y Neuraminidases) corresponden a las proteínas de la superficie del virus que lo caracterizan.
El origen de la infección es una variante de la cepa H1N1,[7] con material genético proveniente de una cepa aviaria, dos cepas porcinas y una humana[8] que sufrió una mutación y dio un salto entre especies (o heterocontagio) de los cerdos a los humanos,[9] para después permitir el contagio de persona a persona.

TRATAMIENTO
En algunos países se dispone de antivíricos contra la gripe estacional, y esos medicamentos permiten prevenir y tratar eficazmente la enfermedad. Hay dos tipos de fármacos: los adamantanos (amantadina y rimantadina) y los inhibidores de la neuraminidasa (oseltamivir y zanamivir).
La mayoría de los casos de gripe porcina notificados anteriormente corresponden a pacientes que se recuperaron plenamente de la enfermedad sin necesidad de atención médica y sin recibir antivíricos.
Algunos virus gripales desarrollan resistencia a los medicamentos antivíricos, limitando la eficacia de la quimioprofilaxis y el tratamiento. Los virus obtenidos a partir de los casos humanos recientes de gripe porcina registrados en los Estados Unidos eran sensibles al oseltamivir y el zanamivir, pero resistentes a la amantadina y la rimantadina



SINTOMAS

  1. 1 Síntomas muy similares a los de la gripe común.
  2. La gripe A(H1N1) se manifiesta a través de síntomas que son muy similares, por no decir idénticos, a los de la gripe común: fiebre alta, tos continuada y dolorosa, estornudos, malestar general, dolores musculares, falta de apetito, etc.
  3. Si necesitas información sobre la gripe común, te recomendamos que visites los siguientes practicogramas:
  4. -'Cómo son los síntomas de la gripe estacional.
  5. -'Cómo evitar caer enfermo con la gripe'.
  6. -'Cómo se transmite la gripe estacional'.
  7. 2 ¿Cómo se puede saber si se trata de un caso de gripe A(H1N1)?
    Los médicos son los únicos que son capaces de diagnosticar un caso de gripe A(H1N1) debido, fundamentalmente, a la similitud de sus síntomas con los de la gripe común. Para ello se obtiene una muestra de mucosidad, o incluso de tejido, del aparato respiratorio del paciente durante los 4 ó 5 primeros días de la infección. Esta muestra se envía a laboratorio, en donde se dictaminará el tipo concreto de virus del que se trata. En ocasiones también puede ser necesario realizar una prueba en sangre.
  8. 3 ¿Cuándo hay que empezar a preocuparse?
    Un proceso gripal es molesto pero, por norma general, no requiere hospitalización. Sin embargo, será necesario acudir cuanto antes a un centro de salud u hospital si se presenta alguno de los siguientes síntomas en el paciente:
    -Dificultad extrema para respirar.
    -Vómitos o diarreas persistentes.
    -Disminución del estado de conciencia, llegando incluso a perderla.
    -Cambios bruscos en la frecuencia cardiaca.
    -Empeoramiento agudo de una enfermedad crónica.
  9. 4 ¿Qué ocurre con los bebés y los niños?
    Hay que prestar especial atención a los más pequeños, ya que los riesgos que corren al enfermar son mucho mayores. Al igual que ocurre con los adultos, los síntomas de la gripe A(H1N1) en los niños y en los bebés son los mismos que los de la gripe común. Por eso, es importante acudir a un centro de salud u hospital en cuanto surjan los primeros síntomas. Aún así, se deberá acudir con mayor urgencia si cabe, a un médico si se presentara en el pequeño alguno de los siguientes síntomas:
    -Fiebre excesiva.
    -Aumento de la frecuencia respiratoria: más de 50 respiraciones por minuto en niños de entre 2 y 11 meses y más de 40 respiraciones en niños de entre 1 y 5 años.
    -Rechazo a tomar cualquier tipo de alimento o bebida.
    -Carácter irritable.
    -Convulsiones y disminución del estado de la conciencia, llegando incluso a la pérdida de la misma.
  10. 5 ¿Cuáles son los síntomas de la gripe A(H1N1) en los cerdos?
    Estos animales manifiestan esta enfermedad con síntomas que son muy similares a los de los humanos: fiebre elevada, secreciones nasales y en los ojos, enrojecimiento e irritación de los ojos, pérdida acusada del apetito, etc.
  1. 6 ¿Quieres más información?
  2. Puedes consultar la página web del Ministerio de Sanidad y Consumo en http://www.msc.es/ o llamara al 901 400 100, Teléfono de Información y Atención al Ciudadano.
    Si quieres estar al tanto de la última hora, visita: http://noticias.lainformacion.com/gripe-a o en el portal que el Ministerio de Sanidad y Consumo ha creado específicamente para la gripe A H1N1 http://www.informaciongripea.es/

PREVENCION


La r�pida expansi�n de la gripe porcina obliga a tomar medidas preventivas y los recaudos necesarios para atender a eventuales afectados.

M�xico es el epicentro de una serie creciente de contagios que han llevado la enfermedad a diferentes pa�ses de Am�rica y Europa. Seguramente la pobreza y las deficiencias sanitarias del pa�s centroamericano han incidido en el n�mero de muertes y en la ampliaci�n de la poblaci�n afectada. Y son justamente esas mismas razones las que deben ser consideradas por nuestras autoridades para que el virus no provoque v�ctimas en el pa�s.

Mientras sigue creciendo el n�mero de habitantes de la Argentina contagiados de dengue, las autoridades sanitarias enfrentan ahora este nuevo desaf�o. La actitud gubernamental ante el dengue ha tenido desaciertos como ocultar cifras, subestimar el problema e impedir la declaraci�n de emergencia sanitaria. Ahora, mientras debe intensificarse la lucha contra el dengue, es necesario aprender de los errores para prevenir y eventualmente acotar los casos de gripe porcina.

Sin causar miedo, se debe informar con responsabilidad y promover la toma de cuidados b�sicos, ya que la diseminaci�n del virus de la gripe porcina tendr�a efectos letales, especialmente donde las carencias sanitarias expone a la poblaci�n a los mayores riesgos.

El virus porcino est� concretando en un tiempo muy breve las peores y nunca concretadas predicciones de la gripe aviar, y esto ha puesto en guardia a la Organizaci�n Mundial de la Salud y a los pa�ses afectados.

Es imprescindible, entonces, mantener la mayor coordinaci�n posible, disponer de un n�mero de medicamentos adecuados, controlar a los pasajeros, informar con correcci�n y poner en guardia al sistema sanitario.

La pobreza de la poblaci�n y de muchos eslabones del sistema sanitario agravan los riesgos, como lo sigue evidenciando el dengue.


La gripe porcina se expande por el mundo y tambi�n en la Argentina. Las autoridades deben informar con responsabilidad y promover la toma de cuidados b�sicos.